Resumen Lectura “La relación” Capítulo 4 (Teorías de la comunicación)

148224364

Dejando atrás el capítulo anterior donde se hablaba de la comunicación interpersonal, seguimos ahondando más profundamente en este tema, aunque esta vez serán más teorías las que buscan abordar, para entender y explicar, el fenómeno de las relaciones interpersonales. Una vez entablada conversación con una persona, hay demasiados factores que nos predisponen a elegir determinadas relaciones. En las teorías que resumiré a continuación, se estudiarán diversas estrategias de comunicación para adquirir información durante las fases iniciales de una relación. Las relaciones son el resultado del proceso de comunicación desde sus bases. Abordando cuatro ‘fases’ (desarrollo de la relación, mantenimiento, proceso cognitivo e influencia) las teorías son:

· Desarrollo de la relación

–       Teoría de la penetración social

Conceptualizada por Altman y Taylor, señalan que la penetración social es un tipo de relación afectiva en la cual los individuos pasan de una comunicación superficial a una más íntima (la intimidad en este caso supera el aspecto físico), abarcando aspectos intelectuales, emocionales, y la medida en la que dicha pareja compartirá diversas actividades. Para llegar a dicha intimidad, deberán existir comportamientos verbales, no verbales y de comportamientos. Si bien, según Altman y Taylor, las relaciones varían mucho en cuanto a su penetración social (no es lo mismo una relación empleado-jefe que esposa-marido); señalan que todas las relaciones siguen algún tipo de trayectoria particular, organizado de alguna manera y con un desarrollo predecible.

Posteriormente nos dan algunas premisas básicas: Las relaciones evolucionan de no íntimas a íntimas (aunque algunas se mantienen en un punto intermedio), el desarrollo relacional generalmente es sistemático y predecible (se refiere a la previsibilidad), el desarrollo relacional incluye la despenetración y la disolución (la relación se puede terminar, lo contrario a la penetración) y la autorrevelación está en el núcleo del desarrollo de la relación (es el proceso involuntario de revelar a otros información de naturaleza importante sobre uno mismo).

El proceso de penetración social cuenta con cuatro etapas sistemáticas:

  1. Orientación: Revelar ciertas partes (pequeñas) de nosotros mismos a los otros.
  2. Intercambio afectivo exploratorio: Emergencia de la personalidad de un individuo. Se expande lo privado hacia lo público.
  3. Intercambio afectivo: Comunicación espontánea y utilización de giros personales, que suponen un mayor compromiso con el otro. Ésta fase incluye detalles que hacen a una relación única.
  4. Intercambio estable: Comunicación eficiente; establecimiento de un sistema personal de comunicación. Existe total honestidad, espontaneidad y confianza, muy pocas relaciones llegan a esta etapa. Hay pocos errores o malentendidos y se establece un sistema de comunicación propio.

A manera de opinión, la TPS es una teoría útil y valiosa que cuenta con un avanzado enfoque sobre el desarrollo de las relaciones; sin embargo no toma en cuenta un aspecto muy importante: el cultural. No es lo mismo una relación marital en occidente que en oriente, donde las costumbres son diferentes y la poligamia es bien vista en algunos países (por señalar un ejemplo).

–       Teoría de la reducción de incertidumbre

La TRI fue formulada por Berger y Calabrese en los años setenta. Señalan que cuando dos extraños se encuentran, su principal preocupación es reducir la incertidumbre, o hacer que la predictibilidad de sus conductas crezca. Berger y Calabrese entienden la incertidumbre como un fenómeno cognitivo que condiciona nuestros pensamientos sobre el otro, y la ansiedad como el componente emocional en las situaciones que pueden tener consecuencias negativas anticipadamente. La versión actual de la teoría propone dos tipos de incertidumbre en los primeros encuentros: conductual y cognitiva. La primera se refiere al grado en el que un comportamiento es predecible en una situación dada, mientras la segunda alude al grado de incertidumbre relacionado con nuestras creencias y pensamientos sobre nosotros y los demás.

A través de sus axiomas y teoremas, la TRI plantea la dinámica de las relaciones interpersonales en sus primeras fases. Se basa en siete premisas, donde básicamente se propone que la incertidumbre está presente al iniciar una relación, por lo tanto es el objetivo a ser ser solucionado, ya que su presencia es incómoda. La meta de los participantes en la relación es tratar con dicha incertidumbre hasta que se vuelva tolerable o casi inexistente. El principal medio para reducir la incertidumbre es el intercambio de información, proceso que puede ser variable. Cuando una pareja se comunica, la situación regularmente se torna más cómoda, dependiendo de la información que es revelada, la cual varía a lo largo del tiempo.

Entendiendo las premisas anteriores, existen siete axiomas (verdades básicas tomadas del sentido común y de investigaciones pasadas) valiosos que deben ser aceptados válidamente para que la teoría funcione:

  • Axioma 1: El grado de incertidumbre es inversamente proporcional a la cantidad de comunicación entre los individuos.
  • Axioma 2: Cuando la expresividad no verbal aumenta, disminuye el nivel de incertidumbre.
  • Axioma 3: Cuando declina el nivel de incertidumbre, también baja el comportamiento de búsqueda de información.
  • Axioma 4: A mayor incertidumbre en una relación, menor será el nivel de intimidad en el contenido de la comunicación (y viceversa).
  • Axioma 5: Mientras más alta sea la incertidumbre, mayor será la tasa de reciprocidad (y a la inversa).
  • Axioma 6: Las semejanzas entre las personas reducen la incertidumbre, y las diferencias la aumentan.
  • Axioma 7: A mayor incertidumbre, menor vinculación (y viceversa).

Como opinión personal, la TRI es una teoría original en el campo de la comunicación, pues emplea conceptos relevantes para estudiar el comportamiento comunicacional desde su etapa inicial (como la búsqueda de la información o la autorrevelación). Sin embargo, muchos teóricos e investigadores siguen debatiendo la validez de la reducción de la incertidumbre como un tema realmente fundamental en el desarrollo de las relaciones.

–       Teoría del intercambio social

John Thibaut y Harold Kelley asumen que las personas tratan de predecir los resultados de las interacciones antes de que sucedan, e intentan calcular con precisión el costo y el beneficio de las interacciones (por lo que son capaces de elegir las acciones que les proveerán el mejor resultado). Durante este intercambio las personas buscan maximizar sus ganancias y minimizar sus costos (Valor = recompensas – costos). Las relaciones positivas son aquellas en las que las recompensas son mayores que los costos. Esta teoría maneja que las relaciones positivas durarán, mientras que es más probable que las negativas terminen. Debido a que esta teoría se basa en una metáfora del intercambio económico, se infiere la idea que las personas ven la vida como un mercado. Cuenta con tres premisas:

  • Los humanos buscan la recompensa y evitan el castigo.
  • Los seres humanos son racionales.
  • Las escalas que los humanos utilizan para evaluar costos y recompensas varían en el tiempo y de una persona a otra.

Habiendo entendido esas premisas básicas de la naturaleza humana, se puede concretar que: las relaciones son interdependientes, y que la vida relacional es un proceso. Según Kelley y Thibaut, se necesitan dos estándares para llevar a cabo una evaluación de conveniencia en una relación.

  • Nivel de comparación: Se evalúa el atractivo o grado de satisfacción que una relación ofrece.
  • Nivel de comparación de las alternativas: Nivel más bajo de resultados que un miembro puede aceptar a la luz de posibles oportunidades de otra relación.

Finalmente, Kelley y Thibaut describen tres matrices diferentes del intercambio social para ilustrar los modelos de conducta que las personas desarrollan, estas son la Matriz dada, la matriz efectiva y la matriz temperamental; las cuales van desde las elecciones de comportamiento de un individuo, la extensión a comportamientos alternativos y la forma en la que dos personas creen que las recompensas deberían repartirse entre ellas.

A manera de opinión, la Teoría del intercambio social es una teoría valiosa pero no comprobable, con una definición poco clara de sus conceptos centrales. Además, lo que las personas podrían apreciar, percibir como reconfortante o incluso sus comportamientos, serán siempre subjetivos, haciendo imposible una distinción útil entre dichos aspectos.

· Mantenimiento de la relación

–       Teoría de las dialécticas relacionales

Leslie Baxter y Barbara Montgomery postularon la TDR, la cual sostiene que la vida relacional se caracteriza por tensiones continuas entre impulsos contradictorios. Creen que la posición dialéctica retrata fielmente la vida de las personas, pues éstas no siempre son capaces de resolver los elementos contrarios a sus creencias, y tienen creencias incoherentes sobre las relaciones. La TDR cuenta con cuatro premisas principales:

  • Las relaciones no son lineales, consisten en oscilaciones entre deseos contradictorios.
  • La vida relacional se caracteriza por el cambio.
  • La contradicción es el factor fundamental de la vida relacional.
  • La comunicación es vital para organizar y negociar las contradicciones relacionales.

Dadas las premisas, es básico entender los cuatro elementos básicos de la dialéctica: totalidad (las personas involucradas en una relación son independientes), contradicción (oposición entre dos elementos que se contradicen mutuamente), movimiento (naturaleza del proceso de las relaciones y sus cambios a lo largo del tiempo) y praxis (las elecciones que los seres humanos hacemos al actuar).

Las dialécticas relacionales básicas son autonomía y conexión, franqueza y protección, y novedad y previsibilidad. Así mismo, las contextuales derivan del lugar que la relación ocupa dentro de la cultura; y surgen de la contradicción entre las definiciones públicas de una relación dada y las interacciones privadas al interior de una relación concreta.

Como opinión, la teoría de las dialécticas relacionales ha sido objeto positivo de estudio por los académicos, aunque se han encontrado críticas. Las estrategias que las personas utilizarán para lidiar con las principales tensiones de sus relaciones es una de las principales carencias que la teoría no ofrece. Dado que la teoría trabaja desde un punto de vista abierto (y la dialéctica es relativamente nueva como marco teórico de las relaciones), puede ser resultado de tener objetivos diferentes.

–       La visión interaccional

Paul Watzlawick se basó en los principios de su teoría cibernética para postular la visión interaccional. Para el autor, la comunicación es sinónimo de conducta e incluye el material verbal, no verbal, corporal y el contexto. Existen cinco axiomas (si uno no funciona, la comunicación puede fracasar:

  • Es imposible “no comunicar”. Toda conducta en situación de interacción es comunicación.
  • Toda comunicación tiene un nivel de contenido y un nivel relacional. La comunicación no sólo transmite información, sino también conductas.
  • La naturaleza de una relación depende de la forma de puntuar o pautar la secuencia de comunicación que cada participante establece.
  • Las personas utilizan la comunicación digital y la analógica.
  • Todos los intercambios de comunicación son simétricos (igualdad) o complementarios (diferencia)

Con base en estos axiomas es posible determinar los factores que hacen surgir algún tipo de problema durante el proceso (interrupciones, malentendidos, ambiente, incongruencia entre lo verbal y no verbal, cambio de temática, etc). Al superar estos problemas se facilitará el diálogo y la resolución de conflictos potenciales (se debe potenciar un contenido claro y completo, una escucha activa y reflexiva y una clara definición de los roles).

A manera de opinión, la teoría interaccional es muy útil, pues Watzlawick y la Escuela de Palo Alto han tenido un enorme impacto en el campo de la comunicación interpersonal. A pesar de eso, dicha teoría ha tenido algunas ‘grietas’, por ejemplo, la subjetividad de los comportamientos de las personas, los cuales pueden darse por algunos o muchos factores interconectados, situación difícil que la teoría no evalúa.

· Proceso cognitivo

–       Teoría del constructivismo

Jesse Delia, con su teoría, ofrece una explicación cognoscitiva de la capacidad de comunicación. El constructivismo se centra en el desarrollo cognitivo o conceptual interno de la mente, y sostiene que las personas construyen su realidad mediante un sistema de referencias personales que les permiten explicar y dirigir sus experiencias. El constructivismo parte de tres afirmaciones:

  1. Toda comunicación es intencional
  2. Toda comunicación tiene un fin
  3. Existe una negociación dentro de la interpretación compartida (significado).

Partiendo de dichas premisas, el constructivismo se centra en los individuos y trata de justificar por qué las personas hacen ciertas elecciones comunicativas. La suposición principal de esta teoría es que las personas tienen sentido del mundo por los sistemas de constructos (factores) personales.

En mi opinión, el constructivismo es una teoría que intenta explicar por qué algunas personas son más acertadas en el logro de sus objetivos de comunicación interpersonal que otros. Aunque los procesos cognoscitivos (su medición y observación) pueden ser difíciles de medir.

· Influencia

–       Teoría del juicio social

La premisa central de esta teoría propuesta por Sheriff, es que el procesamiento de la información de un individuo acerca de algún aspecto, está condicionado por su propia relación con dicho aspecto. La teoría predice que el éxito de un mensaje depende de la relación existente entre el mensaje y las creencias del receptor. En términos generales, la teoría asume que las actitudes poseídas por una persona sirven como estándar de juicio. Existen latitudes que miden nuestro nivel de comodidad durante los argumentos, al explorar la manera en que hablamos, el contexto, y los efectos sobre las personas que estamos tratando. Para Sheriff las latitudes son:

  • Aceptación: Información cómoda, agradable y aceptable.
  • Reflexión: Información de dudosa reputación, dada a rechazarse u objetarse.
  • No compromiso: Información ni aceptable ni censurable.

Dichas latitudes permiten determinar las condiciones bajo las cuales un sujeto asimilará o contrastará un mensaje. El punto clave de esta teoría es que la persuasión, entendida como el cambio en la actitud, se encuentra relacionada con procesos y efectos de criterio del propio individuo, cuya posición particular en un asunto dependerá de la posición favorita de la persona (su ancla), de su juicio respecto a las alternativas y de su implicación. Estos tres apartados determinarán la latitud de aceptación o repulsa a la persuasión. La persuasión se producirá cuando:

  • La nueva información caiga dentro del rango de aceptación.
  • La nueva información sea diferente de nuestra posición inicial.
  • La nueva información no pueda ser asimilada ni contrastada.

De esto se deduce que el cambio es bastante difícil de conseguir, sin embargo existen opciones que permiten aumentar la posibilidad del cambio: Trabajar dentro del rango de aceptación, tener paciencia y esperar a que el cambio suceda en pasos pequeños a largo plazo, y vigilar la implicación personal.

En manera de opinión, la teoría del juicio social es bastante intuitiva a la hora de concebir el proceso de la persuasión; aunque asume una estructura mental no contrastable, debido a que es muy difícil determinar las latitudes de cada persona, así como su funcionamiento y relación para influir sobre cada una de ellas.

–       Modelo de elaboración de probabilidad

Con esta teoría reciente, Richard Petty y John Cacioppo, tratan de explicar el cambio de actitud y la comunicación persuasiva. Dichos autores asumen que la gente se motiva para tener actitudes correctas, asumiendo que no siempre somos lógicos pero que hacemos un esfuerzo al buscar la verdad. Esta teoría se basa en la idea de que las personas tienen conciencia de que sus actitudes son importantes porque son ellas las que guían sus decisiones y otras conductas. Esta teoría resulta unificadora, ya que explica los efectos sobre el cambio de actitud de las variables consideradas de una forma tradicional, es decir:

  • La fuente: Rasgos observables como el atractivo físico.
  • El mensaje: Uso del humor o su organización.
  • El canal: Escrito, audiovisual, etc.
  • La audiencia: En función de su implicación, autoestima, etc.

Posteriormente, la teoría planta dos opciones para lograr la persuasión, una central y otra periférica. La primera es más probable cuando el receptor está motivado, mientras que la segunda se produce cuando el mensaje tiene una actitud neutral con respecto al receptor.

Como opinión, el modelo de elaboración de probabilidad reúne y da sentido a resultados diversos de investigación que ha asombrado a teóricos durante años. A pesar de eso, se considera una teoría demasiado vaga o deslizadiza por su fuerza de argumento; debido a que la investigación de actitud-cambio a menudo da resultados que han parecido confusos o contradictorios.

–       Teoría de la disonancia

Leon Festinger se apoya en el supuesto de que el individuo se esfuerza para establecer un estado de disonancia o coherencia con él mismo. Ésta disonancia se definiría como aquel estado mental, angustioso, alarmante o preocupante que las personas sienten cuando “se encuentran a si mismos haciendo cosas que no encajan con otras que ellos sostienen”. La disonancia cognitiva se produce porque el ser humano necesita siempre sentir que todas sus acciones, pensamientos y creencias son coherentes. Esta teoría se centra en los efectos de la incoherencia entre las cogniciones cuyas premisas fundamentales son:

  • Los seres humanos desean la coherencia entre sus cogniciones.
  • Las incoherencias psicológicas crean la disonancia.
  • La disonancia es un estado de aversión que lleva a las personas a realizar acciones con efectos mesurables.
  • La disonancia motiva los esfuerzos para conseguir la coherencia y los esfuerzos para reducir la disonancia.

El modelo del proceso de la disonancia cognitiva tiene cuatro pasos: Comportamientos/creencias contradictorias, disonancia creada, cambio de actitud y disonancia reducida. La teoría va más allá en su planteamiento y desarrolla un conjunto de factores selectivos con el fin de evitar la disonancia.

A manera de opinión y conclusión, todas las teorías revisadas en este capítulo se presentan y analizan con un propósito general en común: tratar de comprender mejor las relaciones interpersonales. Si bien hay muchos factores que influyen y modifican a las relaciones, jamás se dejarán de hacer estudios sobre este tema, pues la manera en que nos relacionamos está cambiando constantemente y nunca será igual, ni siquiera con la misma persona.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s